Excite

¿Estoy con la persona adecuada?

¿Estoy con la persona adecuada? Tal vez os estéis sintiendo mal por preguntároslo siquiera, pero una cosa es segura: No sois la primera ni la última persona en hacerse esta pregunta.

El amor es complicado, subjetivo y a veces retorcido. Cuando lo probamos por primera vez, a lo mejor en una temprana adolescencia, no estamos preparados para la que se avecina. Nos entra derecho en vena con más fuerza que ninguna otra droga que hayamos podido olisquear. Con el tiempo, experiencias, y algunos palos, nos da tiempo a comprenderlo, a aprender de ello, y a veces incluso a controlarlo. Hay quien dice que intentar acotar el amor nos incapacitará para disfrutar de este mismo. Pero también hay quien asegura que después de varios golpes, prefieren pisar sobre seguro, a patinar sin control.

Por eso a veces sucede, que después de una larga relación, miramos a nuestra pareja como si no la hubiéramos visto bien antes, y nos preguntamos si era desde el principio la persona adecuada para nosotros, o simplemente hemos seguido la senda marcada.

    Fuente: Twitter

Primeras citas

¿Recordáis vuestra primera cita como algo romántico y emocionante? ¿Recordáis si estabais nerviosos? Muchas veces la fórmula habitual de conocer a alguien es salir de fiesta, beber, y acabar besándote con un chico o chica agradable, que por la información intercambiada hasta el momento, aún podría ser Jack el destripador.

Aún así tal vez le queráis dar una oportunidad, y tal vez descubráis que no solo no es Jack el destripador, sino que además es alguien gentil, agradable, que parece tener interés en vuestra persona, y que quiere acompañaros a tomar un café o a dar un paseo, con tal de veros. En el enamoramiento influye también mucho la medida en la que nos sentimos alagados. A veces la autoestima puede jugarnos una mala pasada, y cegarnos sobre lo que hay más allá del chute de endorfinas que nos provoca un piropo de la otra persona.

Pero suponiendo que no sea así la historia puede avanzar, encontrando intereses comunes, apoyándoos cada vez más en esa persona, hayando en su bondad o en su generosidad un punto de agarre elemental. El cariño, los mimos, la sensación de sentirnos acompañados y apoyados incondicionalmente. Todo eso por supuesto es amor, y es además el amor de una persona adecuada, pues está tratando de haceros felices, de haceros sentir seguros, a salvo y protegidos. Es una persona que os quiere, y ésta también puede ser una buena razón para querer a alguien, aunque por supuesto no la única.

Compatibilidad con la pareja

¿Cual es el pero? El amor romántico, por supuesto. La feliz aunque complicada idea de que puede haber alguien perfecto para vosotros, alquien que además de la estabilidad y el cariño al que os habéis adaptado, pueda haceros volar. Os lo preguntáis quizá desde siempre, pero espantáis ese pensamiento con otro, porque queréis a vuestra pareja. A veces este pensamiento se desarrolla al conocer a alguien nuevo. Alguien que os hace reír, que comparte aficiones con vosotros, alguien que de algún modo os estimula, os invita a crecer, a evolucionar. Alquien en definitiva que os sugiere la idea de que hay un universo allá fuera por descubrir. Entonces pensáis que lleváis mucho tiempo estancados con vuestra pareja, y todas esas pequeñas dudas emborronadas en el pasado vuelven a surgir.

    Fuente: Twitter

¿Cobardía o inteligencia?

Buscar un amor compatible por encima de uno estable es en principio lo ideal, aunque nunca puede ser la única motivación. Hay muchas parejas que son eléctricas juntas, que dan y reciben a una intensidad que les lleva a lo más alto de la felicidad, pero que también las arrastra por lo más bajo de sus emociones. Es el precio que se paga por un amor totalmente visceral. Normalmente se dice que los polos opuestos se atraen, y esto tiene algo de sentido, si se piensa en buscar el equilibrio. Es bueno, que una de las dos partes, sea más calma, o paciente, o estable que la otra. Es el modo en el que el amor crece sano y fuerte. Por eso, a veces, la compatibilidad puede resultar no solo insuficiente, sino también absolutamente destructiva.

Aún así, hay una delgada línea entre el sentido común y la cobardía. Elegir a alguien que solamente nos de equilibrio y estabilidad, por miedo a sufrir si elegimos a alguien con el poder para hacernos volar o caer, es definitivamente una mala decisión. Las decisiones no se deben tomar por miedo a algo. Si hacéis las cosas así es fácil que después de un tiempo, la rutina se apodere de vuestras relaciones, y os sintáis desmotivados y apáticos ante una pareja que todo lo que puede ofreceros es la calma hasta el aburrimiento.

En busca del amor eterno: la fórmula

Hay que saber echarle la sal y la pimienta justa a nuestro día a día. La persona adecuada será aquella que os quiera y os cuide, pero que al mismo tiempo pueda crearos mariposas en el estómago incluso después de años de haberos dado aquel primer y lejano beso en la verbena de aquel pueblo.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017